ANÁLISIS EEUU
Estados Unidos ya no es solo la potencia incontestable de finales del siglo XX; es hoy una nación marcada por la incertidumbre, las divisiones internas y la necesidad de redefinir su papel en un mundo donde su hegemonía ya no es absoluta.
En esta sección de Internacional queremos mirar a Estados Unidos más allá de los titulares inmediatos. Nos interesa observar cómo se combinan sus crisis internas con su proyección global, cómo el pulso político en Washington repercute en Bruselas, Pekín o Moscú, y cómo la sociedad norteamericana refleja tensiones que atraviesan también a otras democracias.
El país vive en una polarización constante. Demócratas y republicanos no solo representan proyectos distintos, sino visiones casi irreconciliables del futuro. Elecciones tras elecciones, la narrativa de “dos Américas” se consolida: una urbana, progresista y multicultural frente a otra rural, conservadora y temerosa del cambio. Esta fractura interna condiciona la política exterior, porque un gobierno que lidia con su propio incendio encuentra menos margen para liderar fuera de sus fronteras.
Y aunque EEUU tiene grandes problemas y dificultades, reducirlo a esto solamente sería muy injusto. Ya que también sigue siendo el epicentro de la innovación, de la cultura pop que atraviesa fronteras, de la ciencia que avanza a pasos agigantados. Silicon Valley continúa marcando el pulso tecnológico, y Hollywood, aunque ya no sea el único faro, todavía alimenta imaginarios colectivos. La potencia inquieta combina fragilidad y fuerza, decadencia y reinvención, crisis y oportunidad.
En esta sección queremos acercarnos a esa complejidad: analizar los movimientos de la Casa Blanca, pero también las corrientes sociales que bullen en las calles; observar las disputas en el Congreso, pero sin perder de vista cómo afectan a la política exterior; leer la economía en sus cifras, pero también en sus desigualdades.
Estados Unidos, en definitiva, es hoy un país que inspira, desconcierta y divide. Una nación que sigue siendo indispensable, aunque ya no omnipotente. En estas páginas buscaremos comprender no solo lo que hace, sino lo que significa. Porque entender a Estados Unidos es, de alguna forma, entender al mundo que habitamos.








